• 633 41 83 83 / 667 62 55 59

  • INFO@CABODEGATAACTIVO.COM

Edad Media

Los avanzados conocimientos de los pueblos hispanomusulmanes sobre el uso del agua, permitieron a los habitantes de la región extremar el aprovechamiento de los escasos recursos, basando la economía en la agricultura intensiva de regadío, pasando a ocupar las explotaciones extensivas un papel marginal.

Por ello los asentamientos humanos tienen lugar en el interior, teniéndose evidencias de una única población costera, conocida como al-Hawan, hoy Agua Amarga. No obstante, las necesidades de defensa del territorio hacen que se construyan algunas torres vigías, sobre las que en épocas posteriores se levantarían estructuras defensivas más modernas. Es el caso de la Torre de los Lobos, la de la Vela Blanca y la del Cerro de la Testa.

Tras la conquista de Almería por los Reyes Católicos y la expulsión de los moriscos que las habitaban (la última a principios del s. XVII), las costas se terminaron de despoblar. Las frecuentes incursiones de piratas berberiscos las hicieron demasiado inseguras para que se asentaran los cristianos viejos, que venían a ocupar el lugar de los moriscos.

Durante los años posteriores, este litoral sirvió de lugar de desembarco de naves procedentes del norte de África, que protagonizaron correrías en muchos pueblos almerienses del interior, llegando a hacer desaparecer poblaciones como Teresa y Cabrera, y asolando en repetidas ocasiones núcleos más grandes como Vera, Cuevas, Mojácar, Sorbas o Níjar. Poco a poco se fueron restaurando antiguas torres vigías y construyendo castillos defensivos, que fueron dando algo de seguridad, formándose asentamientos a su alrededor. Los castillos de San Francisco de Paula (actual faro de Cabo de Gata), Fuerte de San José (actual cuartel de la guardia civil de San José), Torre de los Alumbres de Rodalquilar, San Pedro y San Andrés de la Carbonera, entre otros, lograron crear poblaciones de diferentes tamaños a su alrededor. Algunas de estas poblaciones fueron creciendo hasta convertirse en pueblos, como Carboneras y San José; otras se abandonaron, como es el caso de San Pedro.